Construída una charca para anfibios en Orduña

El pasado sábado 11 de octubre procedimos a construir una charca para anfibios en Orduña, concretamente en la zona conocida como La Paúl. 


Esta actividad está incluida en un proyecto más amplio denominado "proyecto para la mejora de la fauna y flora autóctonas de ecosistemas húmedos y fluviales de la comarca Nerbioi-Ibaizabal", liderado por Udaltalde 21 Nerbioi-Ibaizabal, coordinado por Suspergintza Elkartea-GizarteNatura y con la asistencia técnica de Equinoccio Natura, S.C. en labores de restauración ecológica y sensibilización sobre especies amenazadas. Para ello se realizó una acción de voluntariado ambiental, por lo que tenemos que agradecer enormemente a todos los voluntarios que acudieron a la cita.

La Paul, Orduña

En este blog, Sierra Salvada,  podéis ver más fotos de la jornada además de otras charcas que se han construido en la zona de Orduña gracias a los esfuerzos del Ayuntamiento de Orduña, la Diputación Foral de Bizkaia, el Gobierno Vasco y la Sociedad de Ciencias Aranzadi. El principal objetivo de la construcción de estas charcas es mejorar las poblaciones de la rana ágil, rana dalmatina, una especie amenazada. Precisamente en el año 2007 Xabier Iturrate, Mario Corral y Patxi Lasarte encontraron una puesta de rana ágil en esta zona de La Paúl. Esperemos que la construcción de esta nueva charca ayude a conservar la especie.

Previamente, unos días antes, el Ayuntamiento de Orduña contrató la actuación de una pala-excavadora para realizar el trabajo duro de excavar el agujero, que aproximadamente tenía una superficie de casi 30 metros cuadrados (8x3,5m) y 1 metro de profundidad máxima.




El sábado, y ya con los voluntariamos, procedimos en primer lugar a retirar las piedras del fondo del agujero. Estas piedras serían luego colocadas en los bordes y en el interior de la charca (una vez construida) además de crear montículos para ser usados como refugios por los anfibios y reptiles.

 

Posteriormente se prepararon las orillas de la charca , de forma que no tuvieran excesiva inclinación y los posibles anfibios que acudan a ella puedan salir sin problemas.



Más tarde colocamos en el fondo del agujero mantas y alfombras viejas, que evitarán que el plástico impermeabilizante que pondremos después pueda pincharse con piedras que puedan aflorar del fondo del agujero.


Luego procedimos a colocar los 2 plásticos de PVC impermeabilizante, de 42 metros cuadrados cada uno.



Se prestó mucho cuidado en la unión de los 2 plásticos. La unión se hizo por 3 capas y con adhesivo, además de forrarse de nuevo con más plástico, ¡esperemos que aguante!


El plástico de las partes superiores se enterró bajo la tierra.


Y los bordes se naturalizaron con trozos de tierra con cesped extraidos previamente de la zona, además de colocar las piedras que retiramos al principio.



Después cubrimos todos los bordes y la parte central con malla geotextil que ayudará a renaturalizar la charca.


Y para acabar, "naturalizamos" en lo medida de lo posible la actuación volviendo a echar tierra y piedras por el fondo, laterales y orillas de la charca. Además de colocar un tronco caído que cogimos del bosquete cercano.


Ya sólo nos queda esperar a que la lluvia vaya llenando la charca, y después comprobaremos si a los anfibios les ha gustado y se pasan por esta zona.